Cuando las instituciones violan a las naciones

Rebecca Solnit

DOS MUNDOS COLISIONAN EN UNA SUITE DE LUJO. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL FMI, LA INJUSTICIA MUNDIAL Y UN EXTRAÑO EN UN TREN.

¿Cómo puedo contar una historia que ya conocemos demasiado bien? Ella se llamaba África. Él, Francia. Él la colonizó, la explotó, la calló, e incluso, décadas después de que se suponía que habían terminado, él aún se entrometía en la resolución de los asuntos de ella en lugares como Costa de Marfil, un nombre que le habían dado por sus productos de exportación, no por su propia identidad.

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