¡Averguéncese quien malicie motivaciones impuras! Una meditación irreverente sobre Libia, el Imperio, la República y la Coalición Aliada

Arno J. Mayer


¿Por qué esa renuencia a usar la “palabra que empieza con I”? Para decirlo todo, un Imperio en un estadio relativamente incipiente de decadencia: precisamente porque está sobredimensionado. Y si el Imperio y la República nunca gozaron de una feliz convivencia, la cosa empeora en el ocaso imperial. En Washington, la política y el gobierno se hacen menos y menos democráticos, y más y más disfuncionales y corruptos. Por añadidura, en el Capitolio, en los medios de comunicación y en los think tanks sólo se habla del interés nacional y de la seguridad nacional, si siquiera mencionar de pasada el interés imperial de Norteamérica.

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